¿Cómo reconocer una amatista auténtica? | Minéraux d’Ailleurs
La amatista es una piedra muy apreciada en joyería y litoterapia, lo que la hace susceptible a numerosas imitaciones. Por lo tanto, es importante saber distinguir una amatista verdadera de una falsa, ya sea de vidrio coloreado, cuarzo teñido o sintética. Aquí tiene algunos consejos para reconocer una amatista natural y evitar las falsificaciones.
El color: un buen indicador
La verdadera amatista exhibe tonos violetas que van desde el lavanda claro hasta el violeta profundo. Este color puede ser uniforme o presentar matices y zonas más claras o más oscuras. Un color demasiado vivo, demasiado uniforme o de aspecto artificial puede indicar una piedra teñida o sintética.
Atención: algunas amatistas naturales se calientan artificialmente para obtener un tono más intenso, o incluso un color diferente (ej. citrino). Esta sigue siendo una práctica frecuente pero debe ser señalada por el vendedor.
Las inclusiones naturales
Una amatista natural a menudo presenta inclusiones internas: pequeñas fisuras, burbujas, filamentos o variaciones en el material. Estas irregularidades son normales y atestiguan su origen geológico. Por el contrario, una piedra totalmente lisa y sin defectos visibles puede ser un indicio de fabricación industrial (vidrio o síntesis hidrotermal).
Utilice una lupa de joyero para inspeccionar los detalles internos: las piedras falsas de vidrio a menudo contienen burbujas de aire perfectamente redondas.
La dureza de la piedra
La amatista pertenece a la familia de los cuarzos, con una dureza de 7 en la escala de Mohs. Por lo tanto, no se raya fácilmente. Si una piedra se raya con un objeto metálico o parece demasiado blanda, probablemente sea una falsificación.
Evidentemente, esta prueba debe realizarse con precaución para no dañar una piedra verdadera por error.
El precio puede ser un indicio
Una amatista natural de buena calidad no es carísima, pero tampoco cuesta un puñado de euros. Desconfíe de las ofertas demasiado atractivas o de las piedras "violetas" vendidas en masa a precios irrisorios, especialmente en línea.
Una amatista verdadera, incluso de pequeño tamaño, requiere un mínimo de trabajo de extracción, talla y selección. El precio a menudo refleja la calidad y el origen.
La procedencia y la seriedad del vendedor
Priorice las tiendas especializadas en minerales, gemología o litoterapia. Un vendedor serio le indicará el origen geográfico de la piedra (Brasil, Uruguay, Madagascar, etc.), su naturaleza (calentada, en bruto, pulida…), y sabrá responder a sus preguntas.
Los sitios dudosos o los mercados informales son más propensos a vender imitaciones sin ninguna garantía.
Conclusión
Reconocer una amatista verdadera requiere un poco de observación y sentido común. Color, inclusiones, dureza, procedencia y precio son los principales indicios a examinar. En caso de duda, no dude en consultar a un profesional o certificar la piedra.
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